MUJERES

Pido perdón a todas ellas, por haber escuchado, a pesar del malestar que me producía, comentarios chistosos, machadas de todo tipo, comentarios peyorativos y casi siempre de mal gusto, no solo por el contenido sino que también por la forma. Yo siempre me he defendido, frente a estas machadas, haciendo saber que insultan “mi lado femenino”, “mi lado mariquita”. Con ello siempre he querido hacer ver que ese lado está impregnado de sensibilidad, matices más sutiles ante la observación de la realidad, a su puesta en práctica de la misma, a la débil fortaleza que a veces habéis tenido necesidad de teatralizar, para hacerle sentir al varón de turno mas “machote”, mas dominador. Éste, no ha entendido nunca que eso es una concesión que le hacen, como un regalo maternal a quien aman., sino que hasta “se lo han creído” como un atributo personal y no regalado por esa mujer que está junto a él y que no ha tenido problema en dejar que se lo atribuya, porque…. ELLA no necesita sentirse ella a través del otro. Ella se sabe, y lo sabe. Hacia fuera no lo ha querido demostrar, no vaya a ser que “el macho se acojone”. Nuestra historia está llena de machos que se lo han creído y de mujeres que se lo han dejado creer. Pero ojo, no hay nada más peligroso que una persona que se siente débil, inseguro, y que rechaza esa realidad personal. No quiere que os mostréis, quiere que sigáis adoptando ese “rol” de fragilidad, puesto que así lo hacéis fuerte. Esta es una de las profundas razones que hacen que el sexo falsamente fuerte, agreda al falsamente débil. No es capaz de aceptar que alguien tan débil como una mujer, “muestre ante él, signos de fortaleza, se está sintiendo agredido porque al ocurrir así, atisba que se está poniendo en duda por ende, su fortaleza que esconde su debilidad.

Por otro parte esa atracción maternal que muchas mujeres sienten ante alguien a quien tienen que proteger y cuidar, les hace caer en la trampa ancestral que hace que “el débil se coma al fuerte”. Desconfiar siempre de ese hombre que os hace sentir que es débil pero que os demuestra, en confianza, que vosotras sois las débiles, pero que ostenta esos atributos de machote. No lo acunéis, no os mostréis maternales, porque en el fondo quiere utilizaros para suplir sus insuficiencias personales.

Me pregunto el por qué ese grave problema de la violencia del varón hacia la mujer, no tiene en cuenta lo anterior y en vez de enseñarle a ella, artes marciales o protestas en la calle, no le enseñan a detectar el prototipo de varón que he descrito a grandes rasgos. (Aconsejo a tal efecto la lectura del ensayo sobre D. Juan, del Dr. Marañón). No os fieis de los “seductores de oficio”.

Es cierto que también hay muchos varones que a pesar del sesgo cultural, son personas que se sienten más seguras y que por tanto no tienen necesidad de utilizar la seguridad de la mujer para sentirse ellos, que no compiten desde mujer a hombre; sino de persona a persona. Esta es la relación que es más igualitaria, porque es entre iguales…. personas.

La cultura nos ha hecho que introyectemos ciertos prejuicios, pero con el varón que se sabe persona -no solo varón- es fácil negociar esos artefactos y ponerlos en relación con otros prejuicios femeninos, porque, al fin y al cabo, no es tan difícil negociar entre “personas”, sin añadir género.

¡¡¡ YA BASTA¡¡¡

De tanto varón que se apunta a la protesta femenina para el “postureo”.

De tanta mujer que grita, atrapada en sus propios prejuicios,

De no reivindicar por encima de todo vuestra condición de personas, individuales y distintas, pero no solo por ser mujeres.

Pedirnos a los hombres que nos manifestemos en contra de tantas injusticias que se han cometido en nombre de una supuesta superioridad y que pidamos perdón, por todo lo que nos atañe a nivel personal y por nuestros antepasados.

La ideología siempre es necesaria, pero la misma debe estar sedimentada en una apoyatura argumental lo más solida posible. Ésta no debe convertirse en arma arrojadiza contra nadie sino en una forma de analizar el mundo, lo humano etc.

Estoy con vosotras mujeres y con mi querida madre, la cual a pesar de haber vivido una época tremendamente difícil para la mujer, fue la feminista mas sólida que he conocido en mi vida (en 1930 llevaba a veces pantalón, fumaba a veces y se licenció en Magisterio y en Filosofía en una Universidad donde ella era la única mujer). Se los dedico estos párrafos porque se los merecía.

Jesús Tello Almería 08.03.18