El TDAH podría afectar a las relaciones sociales de los niños

(HealthDay News) — Los niños pequeños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) podrían experimentar más problemas para socializar con sus compañeros, lo que puede entonces contribuir a que los síntomas empeoren, sugiere un nuevo estudio noruego. Pero el ciclo entre los síntomas y los problemas sociales parece reducirse a medida que los niños crecen, apuntaron los autores del estudio.

“Los niños inquietos tienden a ser menos atractivos como compañeros de juego, debido a sus problemas para mantener la atención en las normas, estar alertas ante las ideas de los otros niños y una comprensión limitada del concepto de los turnos”, comentó el autor del estudio, Frode Stenseng. Stenseng es profesor asociado del Centro Regional de Salud Mental de los Niños y los Jóvenes y de Bienestar de los Niños de la Universidad Noruega de Ciencias y Tecnología.”Los padres y los maestros deben, al menos cuando se trate de niños en edad preescolar, intentar orientar a esos niños hacia el juego social, de forma que no se les excluya con tanta facilidad”, añadió Stenseng.

En el estudio, los investigadores evaluaron los síntomas de TDAH en casi mil niños cuando tenían unos cuatro años de edad. Los padres y los maestros de preescolar de los niños también completaron cuestionarios sobre las interacciones sociales de los niños con sus compañeros. Los investigadores volvieron a recabar la misma información cuando los niños tenían entre 6 y 8 años. Los investigadores le perdieron la pista a poco más de 300 niños durante el proceso de seguimiento.

Para caracterizar las interacciones sociales de los niños, los padres y maestros calificaron qué tanto aplicaban tres afirmaciones a cada niño: “No les cae bien a otros niños/pupilos”, “No se lleva bien con otros niños/pupilos”, y “Se burlan mucho de él/ella”.

Cuando los investigadores compararon los síntomas y las interacciones sociales de los niños a los 4, 6 y 8 años de edad, encontraron que los niños con los síntomas más graves de TDAH también experimentaban el mayor nivel de rechazo de parte de sus compañeros de clase. Al mismo tiempo, cuanto más rechazo experimentaban los niños a los 4 años, peores tendían a ser sus síntomas de TDAH a los 6 años. Pero cuando los niños cumplieron 8 años, ese ciclo de rechazo por parte de sus compañeros y de empeoramiento de los síntomas de TDAH ya no parecía existir, hallaron los investigadores.

“Todos los niños necesitan de la interacción social con sus compañeros, por ejemplo para facilitar la aptitud social”, dijo Stenseng. “Cuando un niño es rechazado por sus padres, esto podría conducir a una mayor inquietud y además a una mayor agresividad”.

Pero comprender el motivo de que los demás niños no deseen jugar con ellos podría ayudar a reducir la agresividad de esos niños, y quizá ayudarles a aprender estrategias para vencer su frustración, explicó Stenseng.

“Como padre, una opción es facilitar el juego y las actividades en áreas sociales que sus hijos puedan dominar a pesar de su inatención, impulsividad e inquietud”, dijo Stenseng.

“Los padres deben ayudar a sus hijos a encontrar actividades, como los deportes u otras actividades de ocio, con el fin de establecer vínculos sociales en un contexto en que el niño se sienta más cómodo que en el ámbito escolar”, sugirió Stenseng.

Stenseng enfatizó que también es importante no culpar al niño con TDAH de las dificultades que experimente con sus pares, sino tomar el diagnóstico en cuenta e intentar comprender sus sentimientos.

“En la medida en que los medicamentos reducen los síntomas del TDAH, podrían también reducir las probabilidades de que los niños sean rechazados por sus compañeros”, planteó Stenseng.

“Este estudio no observó los efectos de los medicamentos, y la mayoría de niños en edad preescolar con TDAH no están siendo tratados con fármacos”, explicó. “Dicho esto, el tratamiento farmacológico exitoso de los niños con TDAH con frecuencia sí resulta en un mejor funcionamiento social y en una mayor aceptación de parte de los compañeros”.

Fuente: www.psiquiatria.com